La seguridad ya no depende solo de detectar riesgos, sino de entender lo que ocurre en planta en tiempo real
En instalaciones donde conviven operarios, carretillas y procesos productivos, la mayoría de los accidentes no se producen por fallos evidentes, sino por situaciones no controladas: zonas ciegas, accesos sin supervisión o interacciones imprevistas.
Desde GTG Ingenieros, especializados en soluciones avanzadas de seguridad industrial, se observa una tendencia clara en empresas de primer nivel: la necesidad de evolucionar desde modelos de prevención tradicionales hacia sistemas capaces de anticipar y comprender lo que ocurre en tiempo real.
Los accidentes en entornos logísticos e industriales no solo implican riesgos personales, sino también:
Reducir estos factores supone un impacto directo en la rentabilidad.
La cuestión ya no es si estos riesgos existen, sino si están realmente identificados y controlados en su totalidad.
Una multinacional del sector automoción con presencia internacional —más de 40 plantas en 16 países— decidió abordar de forma estructural los problemas de seguridad en dos de sus plantas productivas en España.
Antes de la intervención, la compañía ya había registrado accidentes graves, incluyendo atropellos y colisiones entre carretillas, lo que evidenciaba la necesidad de un cambio en el enfoque de seguridad.
El análisis inicial puso de manifiesto varios factores críticos:
Además de la seguridad, la empresa buscaba mejorar el control operativo de las diferentes áreas, especialmente en entornos logísticos con alta actividad.
La primera fase del proyecto se centró en la implantación de un sistema de detección de proximidad: ATR Pro.
Este sistema permite detectar la cercanía entre operarios y vehículos industriales, generando alertas anticipadas mediante señales acústicas, luminosas y vibración directa.
El despliegue incluyó:
Esta primera capa tecnológica permitió reducir significativamente los riesgos asociados a atropellos y colisiones, mejorando la seguridad en las interacciones más críticas.
Una vez estabilizado el sistema, se detectaron limitaciones propias de este tipo de tecnología:
Estas situaciones generaban incertidumbre en determinadas áreas, especialmente en accesos y zonas de baja visibilidad.
Para avanzar hacia un modelo más completo, se incorporó una segunda capa tecnológica basada cámaras de visión con inteligencia artificial: Soluciones logísticas EVIA.
Esta solución permite detectar en tiempo real:
sin necesidad de dispositivos individuales.
Su instalación se centró en:
El sistema proporciona al conductor información visual e inmediata del entorno, permitiendo tomar decisiones de forma más segura y eficiente.
La combinación de ambas tecnologías generó un impacto directo en la operativa:
Pero más allá de los indicadores de seguridad, el impacto económico ha sido clave:
Este tipo de resultados plantea una reflexión directa para cualquier entorno industrial:
¿qué impacto tendría en la operativa disponer de un sistema capaz de eliminar gran parte de los riesgos actuales?
Este caso refleja una evolución clara en el enfoque de la seguridad:
La combinación de tecnologías como ATR Pro y EVIA permite construir entornos industriales más seguros, eficientes y controlados.
La experiencia confirma que este tipo de tecnologías no solo mejoran la seguridad, sino que abren nuevas oportunidades de optimización operativa.
La pregunta que deben plantearse las organizaciones no es si pueden mejorar su seguridad, sino hasta qué punto están cubiertos todos los riesgos en su operativa actual.
La experiencia demuestra que, cuando se implementan soluciones avanzadas como las desarrolladas por GTG Ingenieros, no solo se reducen accidentes, sino que se transforma la forma de operar: más control, menos incertidumbre y una mejora directa en la eficiencia y los costes.
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