La integración de diferentes niveles de software también puede simplificar las tareas de mantenimiento y reducir la necesidad de coordinar múltiples proveedores
STILL destaca la importancia del software WCS para coordinar la automatización de almacenes
La compañía analiza los retos de integrar equipos y sistemas de distintos fabricantes y plantea el uso de soluciones escalables, como STILL iGo flow, para mejorar la gestión de los flujos de materiales.
La creciente automatización de los almacenes exige sistemas de control capaces de coordinar equipos, procesos y datos en tiempo real. En este contexto, STILL destaca el papel del software WCS (Warehouse Control System) como elemento de conexión entre las distintas tecnologías intralogísticas, especialmente en instalaciones que combinan equipos fijos, vehículos autónomos y soluciones de diferentes fabricantes.
A diferencia del WMS (Warehouse Management System), centrado principalmente en la gestión del inventario y las operaciones del almacén, el WCS se encarga de coordinar los movimientos automatizados de mercancías. Entre sus funciones figuran la planificación de rutas, la asignación de órdenes a los equipos, la detección de incidencias y la sincronización de los sistemas de transporte interno.
Según explica Álex Domínguez, Sales Automation Manager de STILL, las empresas necesitan herramientas que permitan coordinar en tiempo real los sistemas automatizados, la robótica y los operarios. La compañía advierte de que una planificación insuficiente del sistema de control puede generar cuellos de botella, errores de comunicación y tiempos de inactividad.
Integración de sistemas y automatización gradual
STILL señala que la complejidad aumenta a medida que las empresas incorporan nuevas tecnologías a sus instalaciones. Una flota de vehículos de guiado automático (AGV) puede funcionar inicialmente con su propio controlador, pero la integración de otros equipos automatizados puede requerir un WCS que coordine el conjunto de la operación.
Esta necesidad resulta especialmente relevante en entornos multimarca, donde deben comunicarse equipos y sistemas de diferentes proveedores. Para la coordinación de flotas se utilizan controladores centrales y estándares de comunicación como VDA 5050, aunque su capacidad debe adaptarse al volumen de datos y a la complejidad de cada instalación.
La compañía recomienda incorporar la definición del sistema de control desde las primeras fases de los proyectos de automatización, teniendo en cuenta los flujos de materiales, las necesidades de rendimiento y las posibilidades de ampliación.
STILL iGo flow integra diferentes niveles de control
Como respuesta a estos retos, STILL propone iGo flow, una solución que integra distintas funciones de control y ejecución de almacén dentro de una misma plataforma.
El sistema busca reducir el número de interfaces necesarias para conectar las tecnologías automatizadas y centralizar la información operativa. Según la compañía, esta arquitectura facilita la identificación de incidencias, la coordinación de equipos y la incorporación progresiva de nuevas soluciones.
La integración de diferentes niveles de software también puede simplificar las tareas de mantenimiento y reducir la necesidad de coordinar múltiples proveedores, aunque su implantación debe valorarse en función de los sistemas existentes y las características de cada almacén.
Para STILL, la escalabilidad del software constituye uno de los principales criterios de selección en proyectos de automatización, ya que permite ampliar las capacidades de una instalación sin tener que replantear toda su arquitectura de control a medida que evolucionan las necesidades operativas.