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Formación de conductores de carretillas también en los operadores logísticos

Logística obsoleta y externalización, la formación es prioritaria

Raúl Ripoll, director general de IFTEM09/07/2019
Baja el paro en el sector logístico y suben los accidentes entre el personal que maneja equipos móviles como las carretillas elevadoras. Dos noticias que juntas generan la inquietud de que mientras confiamos nuestra logística a terceros, no estamos prestando atención a la formación de todo el personal: propio o subcontratado. El autor nos recuerda que al final, y como es bien sabido, una cadena es tan fuerte como el más débil de sus eslabones

La consideración logística nos determina el “qué, cuándo, dónde, cantidad, estado físico, factores organolépticos, peligrosidad, oportunidad”, y otros factores interactivos que acompañan a un producto físico en su periplo desde la fabricación/ importación, hasta el cliente final al que satisface y fideliza, o por lo menos eso intenta la empresa. Este sencillo enunciado determinará el marketing mix que debe adoptar cada empresa bien sea para la globalidad de su gestión o para una línea determinada de su producción.

Sin embargo, a medida que la empresa convencional se desarrolla, es posible que su Logística se torne inestable, insuficiente e ineficaz, lo que sucede es que, sencillamente, se está quedando obsoleta.

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Formación de conductores de carretillas en un operador logístico.

De un teléfono y un transportista a ceder el timón a un tercero

Hace dos décadas, bastaba un teléfono, un transportista de confianza y una empresa que alquilaba carretillas por días o por semanas, para hacer frente a la estacionalidad. En la actualidad, la Logística, y las exigencias del Mercado, se han vuelto mucho más dinámicas, hasta el punto que se contempla convenir con una empresa externa la gestión logística.

Grave dilema, sobre todo en pymes en desarrollo, cuando además del servicio de transporte, con larga tradición de externalización, pasamos a la fase siguiente, cediendo a un tercero – Operador Logístico- el timón de nuestro almacén a un nivel de servicio PL2. Todo ello bajo el constante hostigamiento de la variable “tiempo”, que requiere inmediatez en los resultados diarios, sin que la curva de aprendizaje supere la aceleración a que está sometido el mercado. Circunstancias todas estas que nos llevan directamente al Operador Logístico.

Una marea que requiere transparencia y comunicación

La empresa “convencional” se enfrenta aquí a un proceso que requiere profundos cambios tanto de mentalidad, como operativos. El estudio previo de la planificación en un “espacio –tiempo acordado debe incluir un nivel de notable confianza mutua basada en el conocimiento interactivo del negocio de la empresa cliente y del potencial Operador Logístico, en un futuro de difícil predicción.

Debemos considerar que, a este nivel humano, y, en particular, durante su implantación, se puede esperar y constatar el impacto sobre los medios humanos de la empresa cliente que son sustituidos, absorbidos o eliminados por personal del Operador Logístico. Esta marea se transmite no solo al personal de primera línea sino también a los mandos intermedios. Por lo tanto, se requiere una gran transparencia y capacidad de comunicación para emitir un mensaje de futuro que satisfaga las aspiraciones del personal de la empresa cliente.

Desde nuestro punto de vista la responsabilidad del operador logístico con el capital humano del cliente debe ser igual o superior a la de una empresa convencional. Todos los pasos se dirigen a la aplicación estricta de las conocidas normas UNE (UNE-58451:2016 en España), a la par que se definen y subrayan las responsabilidades de operar una carretilla elevadora y, por ende, de la empresa que lo tiene contratado.

La situación puede no estar controlada

Nos podemos preguntar si la formación que se imparte o recibe el personal de base o PPL, “personal de primera línea“, que identificamos con los Operadores de carretillas elevadoras, deber ser la misma, o debe atender a las diferencias operativas de empresas con logística propia, y la logística que implanta un operador logístico que, además del know-how, aportan su personal, carretillas elevadoras, sus camiones e inclusos sus inmuebles, a la empresa cliente.

Por nuestra parte, llevamos años constatando que en la empresa con logística interna propia, la formación que se imparte esta más focalizada y los riesgos laborales inherentes parecen – a veces equivocadamente – que están bajo control. En resumen, parece que todo es más fácil.

Sin embargo, lo conocido no debe inclinarnos a lo fácil por otro parte periclitado. El conocimiento del medio de trabajo puede crear una falsa confianza que propicie el incidente, el accidente, las mermas y, en consecuencia, suba el costo de la gestión logística. A todo esto, se le añaden los constantes y diversos cambios en el marco normativo de la formación de operadores de carretillas en Europa.

Debemos ser exigentes en la formación

Por ello, si somos estrictos en la selección de una logística externa ¿cuán exigentes hay que ser para externalizar la formación de los recursos humanos de primera línea? El cliente al que prestamos el servicio externo de formación ¿Exige los mismos parámetros de calidad que aplica a la empresa de Servicios Logísticos con la que establece una colaboración estrecha y responsable por ambas partes?

Es obvio que todo el campo no es orégano. Y, si bien hay loables excepciones, quedan miles de empresas donde la utilización de personal externo conduce a la incuria operativa fácilmente detectable en un análisis superficial. La formación y la deformación son palabras próximas desde el punto de vista de su prosodia, pero también de la crítica que conlleva su mención. Es frecuente que parte del tiempo que requiere un programa de formación de personal con experiencia lo dediquemos a “borrar”, a matizar, a erradicar conceptos y practicas erróneas. Nadie lleva un medidor de presión en la punta de su calzado de seguridad para medir la presión de un neumático… En algunas empresas contemplas la seguridad del personal con preocupación.

Podemos preguntarnos cuál de estos dos grupos de operadores de carretillas reciben una formación más adecuada, profunda, suficiente, continuada, supervisada y finalmente eficaz para evitar los accidentes laborales y la rentabilidad de su labor presente y futura. La respuesta no es fácil, porque hay notables diferencias entre formaciones ofertadas en el mercado y los resultados que obtenemos, hay notables diferencias entre las expectativas de las personas que formamos, la respuesta es que como en botica hay de todo en todas las empresas, la diferencia estriba en el seguimiento del proceso formativo que incluya su actualización y seguimiento a lo largo de su vida laboral.

Pero no debería tener cabida otra pregunta, por desgracia mucho más habitual: ¿Por qué reducir el nivel de exigencia de las formaciones del personal externalizado? Si tenemos claro el impacto de este personal en nuestra cadena logística, en nuestra cadena de valor ¿porque no requerir una misma preparación? ¿Unos objetivos y contenidos formativos comunes? Tras los escudos de la Coordinación de Actividades Empresariales y de la titularidad del personal, empresas y operadores logísticos enfrentan eficiencia, productividad y rentabilidad, dejando de lado un elemento clave: la responsabilidad.

Baja el paro, aumenta la siniestralidad

Mucho habrán pensado profesionales como abogados, técnicos de prevención y responsables de recursos humanos sobre las implicaciones directas de establecer unos requisitos formales u otros en el marco de los mega-contratos logísticos, estamos seguros de ello. Pero siempre parece olvidarse un mismo elemento: las vidas humanas.

Esta misma semana se publicaban dos noticias que, como se suele decir, se entienden mejor juntas: baja el paro en el sector logístico y aumentan en 2018 los accidentes laborales (mortales y con baja) entre los trabajadores que utilizan equipos de trabajo móviles (descontando equipos de transporte de personas). Al final es bien sabido que una cadena es tan fuerte como el más débil de sus eslabones.

Otro factor que a menudo se obvia, en la búsqueda de precios competitivos de los servicios logísticos, son los daños colaterales. La reducción de coste vía formación es ya un sinsentido, que se ve acrecentado cuando personal con conocimientos y habilidades inferiores deambula por nuestros almacenes, junto a nuestro personal, con nuestra mercancía. Sorprendería a muchos ver los distintos criterios aplicados en algunas empresas entre su personal y el de su operador logístico.

Nuestra gran inquietud es ¿la entenderá un juez? ¿Será posible justificar que no reclamemos a nuestro proveedor de servicios un cumplimiento de la normativa vigente, por lo menos, igual al nuestro? ¿Acaso se entenderá que existan “escalas” en el cumplimiento de las normas? Sólo el tiempo, y alguna que otra sentencia judicial, lo dirán.

Formación continua, el Hexágono Interactivo®

En determinadas empresas convencionales, el personal PPL fijo y con” trienios” recibe una formación mucho más acorde con las necesidades específicas de su medio y entorno hábitat de trabajo. Por ejemplo, el operador de carretilla elevadora conoce su máquina, conoce las cargas, conoce el medio en el que se mueve, los riesgos del muelle de carga, y los tempos y urgencias que el flujo exige en determinadas circunstancias y fechas. Por otra parte este personal –mandos intermedios- conoce y sabe cómo optimizar los medios físicos, carretillas, espacios, estanterías, pasillos, naturaleza de las cargas, embalaje, paletización etc., que debe gestionar.

En IFTEM utilizamos un procedimiento de soporte y seguimiento que denominamos el Hexágono Interactivo® que nos permite fijar programas y seguimiento de las personas desde el inicio de su formación a su gestión práctica en el entorno y tiempo actualizados por la formación continua impartida.

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