Los robots AMR y AGV son una solución ágil y escalable, pero un mal diseño puede cargarse la fluidez operativa cuando el robot y el operario interactúan. Las empresas deben programar un diseño eficiente, procurando que los sensores y la conectividad aseguren una comunicación fluida. El software necesita integrarse con la tecnología que coordina la actividad del almacén automatizado. Asegurarse de que la producción no dependa de un sistema operativo totalmente centralizado es una estrategia más que legítima si el sistema se avería. Hemos preguntado a los expertos sobre cómo hacer funcionar correctamente los robots AMR y AGV y qué los puede hacer fallar.